© hoy.es¿Cuánto va a medir mi hijo? Esta es la fórmula matemática para saber su altura cuando sea mayor
¿Cómo puede ser que todos los de su clase le saquen una cabeza? ¿Por qué no crece como el resto? ¿Cómo es posible que la niña sea tan bajita con una madre tan alta? Y, por supuesto, la pregunta del millón: pero, ¿va a crecer más, no? «Es curioso que todos queremos hijos altos y esbeltos: los padres altos quieren hijos altos, pero resulta que los bajitos... también. Y esto no funciona así», aclara la doctora Galán en 'El gran libro de Lucía, mi pediatra' (Ed. Planeta).
Y no funciona así, entre otras cosas, porque la altura depende en gran medida de la genética. «La diferencia de estatura entre un individuo y otro se explica por millones de pequeñas variantes genéticas. Son muchas y cada una de ellas aporta a la estatura entre uno y dos milímetros», explican en la Asociación Española de Genética Humana (AEGH). De manera que si unos padres son bajos, lo más probable es que sus hijos también lo sean, aunque también hay excepciones.
«Los genes nos marcan un techo del que no vamos a poder pasar, pero nuestros hábitos de vida –ese 20% que no depende de la genética– nos colocarán más cerca o más lejos de esa estatura máxima. Esa frase tan manida de que si comemos bien y hacemos ejercicio creceremos más es totalmente cierta», coinciden los expertos. Al margen de estos pequeños condicionantes, la altura que alcanzará un niño en la edad adulta va a depender, básicamente, de la estatura de sus padres.