© canarias7.esCristiano Ronaldo guiñó un ojo y fue odiado por todo un país
Había transcurrido poco más de una hora del encuentro disputado el 1 de julio en Gelsenkirchen. Rooney, delantero inglés que también militaba en el United, disputaba un balón rodeado de tres defensas portugueses. Uno de ellos, Carvalho, cayó al suelo y el atacante británico le dio un pisotón en la entrepierna.
Vista la acción, Cristiano corrió de inmediato hacia el árbitro de la contienda, el argentino Horacio Elizondo, exigiéndole que expulsara a su compañero (de club) y rival (ese día). Rooney observó la actitud de Ronaldo y, enfadado, le agarró intentando separarle del colegiado. Y a renglón seguido empujó al luso reprochándole su actitud.
Elizondo apreció la escena y, raudo, llamó aparte a Rooney y le mostró la tarjeta roja. Mientras el atacante inglés se iba del campo, Ronaldo se alejaba de la zona de conflicto para volver a su posición y seguir jugando. Pero durante el recorrido, la cámara le enfocó en primer plano justo cuando miraba hacia su banquillo y guiñaba el ojo derecho.