© canarias7.esDos cornadas de Haaland acaban con Brasil
Brasil se impone en la grada desde el primer minuto, muy superiores a los noruegos, que parecen más una tribu que una nación vikinga. Pero no se imponen tanto en el juego. Los de Ancelotti se sienten cómodos dando la iniciativa a Noruega. Casi les cuesta un revolcón nada más empezar. Berg, el escudero de Odegaard en el centro del campo, manda el balón a la red brasileña tras centro de Sorloth. Pero el grandullón del Atlético de Madrid partió en fuera de juego.
Todavía es mayor el susto, poco después, para Noruega. El central Ajer barre sin sentido a Cunha dentro del área y regala un penalti a Brasil. Es la primera muestra de los agujeros defensivos de los noruegos, que tienen la fiereza concentrada en su estrella, Haaland.
«Este no falla nunca», dice alguien sobre Guimaraes, que agarra la pelota en los once metros. Brasil no había fallado un penalti en un Mundial en cuarenta años. Pero Nyland, de lo mejor de Noruega en el torneo, acierta el lanzamiento a la derecha y rechaza la pelota con una estirada magnífica.