© canarias7.esControl del iris, móviles que toman las huellas, antenas-espía, drones Predator; así es el 'Gran hermano' del ICE
Es lo que afirman las organizaciones de derechos en Estados Unidos tras meses de redadas. Temen que la inundación de sistemas de monitoreo, drones y mapeos digitales acabe con la privacidad de los ciudadanos. Y existe una inquietud creciente a que la combinación de algoritmos de vigilancia con bases comunes, como las de Sanidad, el Departamento de Empleo o el censo, dejen en manos de programas automatizados el señalamiento de posibles culpables y de que cualquier ciudadano inocente se vea de repente rodeado de agentes que le apuntan con sus armas y se lo llevan detenido.
La incertidumbre y el miedo ante un miembro del ICE que fotografía tu cara y toma tus huellas dactilares con un móvil en plena calle o después de parar la circulación crece entre una población acostumbrada a que la Constitución considere sagrados ciertos derechos. Ser estadounidense ya no parece sinónimo de seguridad en casa.No, al menos, desde los asesinatos de Renee Good y Alex Pretti en Mineápolis. El móvil, por ejemplo, se ha convertido en un enemigo de los inmigrantes, pero también en una fuente de incógnitas para los manifestantes contra el ICE.
Este cuerpo federal cuenta con numerosas herramientas para peritar los teléfonos y hacer un seguimiento de los movimientos de sus dueños. Según 'The Washington Post', algunas patrullas integran simuladores de antenas, denominados Stingrays, que consiguen que un terminal se enganche a ellos en vez de a una antena normal. Así los agentes pueden rastrearlos en tiempo real y sin necesidad de una orden judicial.