© laverdad.esCarolina Marín cierra el círculo donde empezó todo
«En este pabellón empecé con 8 años y me hace mucha ilusión volver a mis inicios, a mi infancia», recordó la onubense, visiblemente emocionada tras una clinic con chavales organizado por Iberdrola y el Ayuntamiento de Huelva, donde se está celebrando el Europeo de bádminton. Visiblemente emocionada y con los ojos vidriosos, Marín reconoció que soñó con despedirse compitiendo, quizá en el Europeo, pero el cuerpo marcó el límite.
«Ha sido la decisión más importante de mi vida. Sabemos que tenemos fecha de caducidad, ha sido una decisión muy meditada. He arriesgado y he puesto en peligro mi rodilla cuando en abril del año pasado volví a coger la raqueta», confesó. La onubense, confesó que desde que volvió a meterse en una pista se ha «ido controlando mucho». «He ido viendo cómo mi rodilla ha ido respondiendo. No ha sido una locura total. Lo he intentado hasta el final», señaló con un profundo dolor en las palabras.
«Cuando tomé la decisión de operarme por un problema en el menisco interno ya vi que tenía que poner en la balanza y priorizar la salud que es lo que me va a quedar para el resto de mi vida», confesó al explicar que además de deportista es persona y que le quedan muchos años por delante y que no quería hipotecarlos por intentar lo que parecía un milagro.