© hoy.esAntonelli, ante su primer gran examen de madurez
Tras un parón de tres semanas después del GP de Miami, que se disputó después de un mes sin actividad, la Fórmula 1 vuelve a su calendario previsto. Y lo hace en uno de los trazados más técnicos y temibles para todos los pilotos, pero también de los predilectos: el Gilles Villeneuve, en Canadá.
No es un escenario cualquiera para medir el temple de un líder tan precoz. Montreal, con sus muros asfixiantes y sus violentas frenadas, no perdona los errores de bulto ni las dudas en la gestión del monoplaza. Antonelli aterriza en tierras canadienses con el cómodo colchón de sus tres victorias, pero también con los fantasmas de Miami todavía recientes en la retina de la parrilla.
En la cita corta de Florida, las costuras del joven italiano volvieron a quedar a la vista de todos: una arrancada deficiente en la que el monoplaza se quedó completamente clavado en los primeros metros y unos nervios notables que le llevaron a realizar cambios de trayectoria al límite bajo la frenada. Aquella acción provocó las duras críticas de un Charles Leclerc que se mordió la lengua para no ir a más y una inapelable sanción de cinco segundos que acabó sacándole del 'top 5' en el sprint, un formato que también se repetirá este fin de semana.