4Foto© theobjective.comActual 2026, el primer festival del año
El año nuevo, recién estrenado, es la continuación del año pasado, pero cargado de nuevas expectativas o ilusiones. 2026 traerá un saco de sorpresas. Su contenido es imprevisible, rigurosamente insospechado a estas alturas. Se irá viendo con el paso de los días. No nos libraremos de alguna catástrofe natural, nuevas guerras y extrañas epidemias inesperadas.
Alguien escribirá un libro maravilloso o compondrá una canción inolvidable. Habrá también algún señalado avance científico, mientras seguiremos envejeciendo ordenadamente. Y no faltará una florida colección de necrológicas. ¿Quién adivinaba hace un año a estas horas que la palabra de 2025 iba a ser «arancel»?
¿Alguien imaginaba que Feijóo se iba a quitar las gafas y Sánchez iba a aparecer con ellas en una comisión del Senado? Tampoco hubo quien previera el subidón de la Bolsa, de los pisos y de la cesta de la compra, y el hundimiento de las clases medias en España. Y así sucesivamente.