© hoy.es¿Por qué se habla de privatización de la sanidad pública?
¿Es cierta la explicación? El criterio más riguroso para valorarla, más allá de ejemplos o casos concretos particulares, es el de examinar qué parte del presupuesto sanitario público se destina realmente a comprar servicios, de cualquier clase que sean, a proveedores privados que suelen actuar por ánimo de lucro. Ese indicador existe, es comparable y mide decisiones reales de política sanitaria.
Muestra que, lejos de crecer, el peso del gasto sanitario público destinado a conciertos con la sanidad privada ha descendido desde más del 11% a comienzos de los años 2000 hasta el 8%-9% en los últimos años, con oscilaciones puntuales, pero sin una tendencia privatizadora.
Es cierto que el gasto en servicios privados financiados por el SNS ha aumentado en euros, pero también ha crecido con fuerza el gasto sanitario total, por lo que el dato relevante es el porcentaje, no el volumen bruto. Confundir ambas cosas conduce a diagnósticos erróneos. Además, el debate se empobrece cuando se centra de forma obsesiva en una sola comunidad, como es el caso con Madrid.