© laverdad.esAbascal se queda solo en defensa de Orbán, su referente en Europa
«Hungría era la única nación de Europa a salvo de la invasión islamista. La derrota de Víctor Orbán la pone en peligro. Orbán deja una Hungría mucho mejor de la que recibió. Y deja una honda huella en todas las fuerzas patriotas de Europa.
Hay que seguir peleando por la soberanía, la libertad y la prosperidad de las naciones», escribió Abascal en su cuenta de X después de que el dirigente húngaro admitiera su fracaso en las urnas y casi al mismo tiempo que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, felicitaran al ganador, Peter Magyan, y recordaran el europeísmo del futuro presidente del país.
Abascal, que participó activamente en la campaña electoral de Orbán, pierde a un socio con el que comparte valores y programa: el tradicionalismo, el patriotismo, la oposición a la inmigración, sobre todo, a la de los países musulmanes, el fomento de la natalidad y una visión crítica del consenso europeo. Pese a encuadrarse todos en la derecha radical europea, ni la francesa Marine Le Pen ni la italiana Giorgia Meloni han sido tan cercanos a Vox como Fidesz, el partido de Orbán.