© hoy.esVox carga contra Gobierno y PP mientras hace equilibrios entre Trump y Le Pen
Mientras tanto, en París, Le Pen, la presidenta de Agrupación Nacional, el partido hermano de Vox en Francia, se revolvía contra la intervención norteamericana con argumentos que, en otras circunstancias, firmaría de principio a fin Abascal. «Hay una razón fundamental para oponerse al cambio de régimen que Estados Unidos acaba de instaurar en Venezuela.
La soberanía de los Estados nunca es negociable, independientemente de su tamaño, su poder o su continente. Es inviolable y sagrada», lamentaba Le Pen. En este contexto, Vox, que siempre ha presumido de una voz potente y unívoca en todos los asuntos nacionales, desde la inmigración irregular hasta el Pacto Verde, se ha visto obligado reconocer todos los matices de la política internacional.
«Al igual que Marine Le Pen, nosotros también defendemos la soberanía de las naciones. Por eso, entendemos que la vía de la Administración Trump es la mejor para que el pueblo venezolano recupere cuanto antes su soberanía, sus libertades y su bienestar», resumen esta dicotomía en la dirección de la Fundación Disenso, el laboratorio de ideas presidido por Abascal que orienta las políticas de Vox.