© ideal.esUna mujer de 79 años vinculada a las cofradías, una de las víctimas mortales aún sin identificar
Por descarte, debido a que las personas hospitalizadas están identificadas en su totalidad, según las autoridades, se conocen los nombres de más víctimas. Son los «desaparecidos», cuyos cuerpos todavía no tienen nombres, a la espera de las pruebas de ADN. Sus familiares y las autoridades y organizaciones de sus comunidades empiezan a reconocer las pérdidas. Es el caso de Natividad de la Torre, que había visitado Madrid con tres nietos, Fidel, Carlota y Guillermo, y uno de sus hijos, Luis Carlos.
Los cuatro están fuera de peligro pero Luis Carlos requirió una hospitalización en el Reina Sofía de Córdoba, incluso con respiración artificial, después de haber sido rescatado del amasijo de hierros en una operación que demoró casi dos horas. La nieta Carlota fue operada por una fractura. Los cinco iban en el primer vagón del tren de Renfe.
Tenía 79 años, vivía en Huelva y estaba haciendo turismo de fin de semana en la capital. Era voluntaria católica, según la prensa onubense, y deja tres hijos y seis nietos.