© elcorreo.com«Un mundo sin Dolly no parece posible, real o correcto»
Donald Trump fue uno de los primeros en reaccionar. El presidente estadounidense calificó a Parton como «una de las mejores cantantes de country, y mucho más allá, de todos los tiempos» y aseguró que su muerte suponía «una verdadera pérdida para millones de personas» porque, añadió, «nunca ha habido nadie como ella, y nunca la habrá». Como homenaje, ordenó que las banderas estadounidenses ondearan a media asta durante una semana en todo el país.
La dimensión del tributo presidencial resulta especialmente significativa porque Parton consiguió algo poco habitual en Estados Unidos: ser querida por públicos políticamente muy diferentes. Su música podía sonar tanto en Nashville como en Hollywood, mientras su trabajo filantrópico la convirtió en una figura reconocida más allá de sus canciones.
Desde el mundo de la música internacional llegó también una despedida especialmente personal. Julio Iglesias recordó a la artista con quien compartió una colaboración en 'When You Tell Me That You Love Me'. El cantante destacó la suerte que tuvo de cantar junto a ella y recordó a Parton con afecto, evocando una relación artística que ahora adquiere un nuevo significado.