© hoy.esTrump vislumbra una Cuba sin Díaz-Canel que siga los pasos de Venezuela
Porque Donald Trump la tiene en su punto de mira. Y no tiene inconveniente en reconocerlo con un discurso claramente imperialista: «Creo que tendré el honor de tomar Cuba. Liberarla o tomarla, la verdad es que podría hacer con ella lo que quisiera, si le digo la verdad». Así respondió el presidente a quien le preguntó por el país caribeño en el Despacho Oval el lunes por la tarde, acrecentando los temores a que Washington no se contente con ahogar al régimen comunista y decida ir a por él cuando acabe con el iraní. O incluso antes.
De momento, el propio Trump ha afirmado en varias ocasiones que miembros de su círculo están en contacto con La Habana, y el diario 'The New York Times' avanza hoy que, según cuatro de esas personas, una de las principales exigencias del republicano es la dimisión del presidente cubano, Miguel Díaz-Canel. Después, siempre según el rotativo estadounidense, no arremetería contra los miembros de la familia Castro. Es la misma estrategia que Trump ha seguido en Venezuela tras la abducción de Nicolás Maduro: no busca un cambio de régimen sino un régimen que se pliegue a sus designios.
El secretario de Estado, Marco Rubio, afianzó esas ideas este martes al afirmar que los cambios anunciados por Cuba «no son lo bastante drásticos» y que, por esa razón, «tiene que poner a gente nueva al mando». El objetivo principal en ese escenario sería impulsar reformas económicas que acaben con el comunismo y acerquen Cuba a lo que era antes de la revolución de Fidel Castro. Eso supondría, como ha hecho con Venezuela, alejar a la isla de sus aliados tradicionales, entre los que destacan China y Rusia.