© laverdad.esTrump la lía: helicóptero, abucheos y 'photobomb' con la copa
Trump lo vio primero desde el aire, después desde el palco del estadio de Nueva York/Nueva Jersey, donde se jugó el partido diplomático de esta final. El lugar prioritario lo ocuparon los dos capos de este Mundial: Trump y Gianni Infantino, el presidente de la FIFA. Al lado del presidente de EE.UU., su mujer, Melania, que se olvidó de quitarse las gafas de aviadora tras bajar del helicóptero.
A la derecha de ellos, los otros organizadores del Mundial: Mark Carney, primer ministro de Canadá; y Claudia Sheinbaum, presidenta de México, a quienes Trump les ha atizado sin descanso. Y a la izquierda, la representación española: el Rey Felipe VI y la Reina Letizia, el presidente Pedro Sánchez —del que hubo cánticos con insultos en el partido— y el presidente de la Federación, Rafael Louzán.
Allí en el palco no se sintió el caos en la entrada al estadio, provocado por los controles de seguridad que acompañan al presidente de EE.UU. Y tampoco se sintieron ni abucheos ni ovaciones al presidente de EE.UU.: no se vio su rostro durante la interpretación del himno de EE.UU., como ocurre muchas veces. Pero sí se le vio por Fox, la televisión que retransmite el Mundial en EE.UU., y se decantó por Argentina: «No quiero tomar partido, pero es muy difícil apostar contra Messi», dijo. Después le subieron la Copa del Mundo y la toqueteó. No hay mayor gafe que ese.