2Foto© ideal.esTremenda pelea entre Gavi y Paredes tras el pitido final
La dureza esta vez sí pasó factura a la albiceleste, que se quedó con diez en el tiempo de prolongación, poco antes de la prórroga, por el tremendo plantillazo de Enzo Fernández a Pau Cubarsí. Impactó la imagen del central del Barcelona girando más de 180 grados en el aire. La entrada resumió la deriva argentina: tarde para llegar al balón, a tiempo para dejar su huella.
Fue una acción clara, apenas discutible, pero provocó la reacción airada de los jugadores de Scaloni. Era la segunda amarilla para Enzo; la primera la había visto minutos antes por protestar, lo que impedía su revisión por el VAR. Aun así, Argentina insistió para que Vincic acudiera al monitor. Mientras, varios futbolistas trataban de sacar de quicio a los españoles.
Unai Simón, el más cabal en mitad del tumulto, apartaba a Laporte para evitar que se encarase con nadie. A la vez, Messi reclamaba sin éxito al colegiado que Cucurella se tapaba la boca para dirigirse a él. La final se jugaba lejos de la pelota, en un terreno de gestos y provocaciones donde la albiceleste se sentía más cómoda.