© laverdad.esRybakina vuelve a domar a Sabalenka y es campeona en Nueva York
Rybakina, campeona ya en Australia y en Wimbledon, sumó el tercer Grand Slam de su carrera la vencer a Sabalenka en la final del US Open (6-4, 5-6 y 6-2). La kazaja, desde este lunes nueva número uno del mundo, rompió la posibilidad de Sabalenka de sumar su tercer título en Flushing Meadows de forma consecutiva y se confirma como la reina absoluta del cemento en 2026. Ganó en Australia y ganó en Estados Unidos, en ambas ocasiones ante la misma rival y en ambos escenarios yéndose hasta los tres sets.
Mientras Rybakina ha evolucionado su juego y ha aprendido a domar a Sabalenka, esta sigue jugando a lo mismo. Parte de ello explica por qué la bielorrusa ha perdido ya más finales de Grand Slam de las que ha ganado. En su palmarés deberían aparecer muchos más títulos, pero no cambia, no tiene más registros. Juega a lo que juega, a sobrepasar al rival, y cuando no funciona no tiene otras soluciones. Así perdió el primer set contra Rybakina y el tercero. Solo pudo llevarse el segundo al aprovechar uno de los pocos resquicios que dejó la campeona.
Si a Sabalenka le sale todo, bien; cuando no, se desespera, se queja a su banquillo, destroza raquetas, como en el último punto del partido, y juega errática, desequilibrada, como si no entendiera qué está pasando. Rybakina es otro especimen completamente diferente.