© hoy.esRafa Jódar, la nueva sensación del tenis español que empezó en un garaje
El día que Rafa Jódar pisó por primera vez una pista de tenis no había público ni gradas, ni fotógrafos ni ruido. Tenía 4 años, era el garaje de su casa, llevaba una una raqueta demasiado grande para sus manos y sus padres veían la pasión de su hijo sin saber que aquel juego infantil acabaría llevándolo, 15 años después, a cruzar medio mundo para debutar en el Open de Australia.
Esta semana, en Melbourne, el chico de Leganés que aprendió a golpear entre paredes se presenta ante el gran escaparate del tenis mundial frente al japonés Rei Sakamoto. Tiene 19 años y una manera muy poco común de entender el éxito.
Jódar es la nueva ilusión del tenis español, aunque su historia no responde al molde habitual. No creció entre academias de alto rendimiento ni con la urgencia de llegar cuanto antes. Creció despacio, con los pies en el suelo y la cabeza llena de horarios, exámenes y entrenamientos. Hijo de dos profesores, asumió desde pequeño que la raqueta no era incompatible con los libros, pero no prioritaria.