© canarias7.esPuñetazos, patadas, llaves de judo, amenazas y de espaldas al campeón: la rastrera forma de perder de Argentina
Luego, nada más pitar Vincic el final, unos cuantos jugadores de la albiceleste sacaron esa vena macarra y barriobajera que llevan encima y se dedicaron a intimidar a algunos de los jugadores españoles, que solo pretendían festejar la histórica segunda estrella de España.
El primero en montar el número fue Nahuel Molina que se encaró con Rodri cuando este le reprochó un golpe mientras salía corriendo desde el banquillo para festejar. No contento con su gesto antideportivo, intentó amedrentar al capitán con amenazas, hasta que Rodri se lo quitó de en medio con un leve empujón y continuó con la celebración.
Y con las buenas formas para intentar calmar la calentura de Argentina, pero no encontró paz tampoco en Otamendi cuando fue a darse la mano con el veterano central: «Toda la semana estuvieron llorando. Vos y Laporte, los dos. Eso no se hace, estuvieron llorando con los árbitros, amigo». Rodri, sorprendido, le contestó que qué había dicho. Él y Laporte y Otamendi siguió con su pedrada: «¿Laporte?