© ideal.esPSG-Bayern, primer asalto de una final anticipada
Acostumbrados ambos a dominar con puño de hierro en sus campeonatos nacionales -la Ligue 1 y la Bundesliga-, PSG y Bayern representan sin embargo dos realidades diferentes, pues el músculo financiero catarí permitió la conversión del equipo francés en un nuevo rico durante la última década mientras que el cuadro alemán pertenece a la estirpe de vieja aristocracia en el fútbol del Viejo Continente.
Sus orígenes divergentes no impiden que hoy por hoy los vigentes campeones de Francia y Alemania sean dos de los equipos más fuertes de Europa e incluso los dos principales favoritos al título cuando el torneo alcanza su penúltima etapa.
El PSG de Luis Enrique, algo dubitativo en la fase liga como la temporada pasada, ha vuelto a recuperar el rendimiento de rodillo, como una máquina bien engrasada, con la llegada de las eliminatorias, exactamente igual que hizo en el curso 2024-25, histórico para la entidad del Parque de los Príncipes gracias a la primera Orejona de su historia, tan deseada y adversa durante mucho tiempo. De hecho, llega en un estado óptimo de forma, sin ningún lesionado.