© ideal.esPolémica en el Tour de Francia: los jueces inspeccionan hasta los sujetadores de las ciclistas
En la lucha contra el crono cada segundo cuenta. Las ciclistas se enfrentan a un enemigo invisible. Es la resistencia al aire. Un muro que no se ve, pero que les frena a cada pedalada. Para contrarrestarlo, la ingeniería ciclista busca una aerodinámica extrema que convierta a las deportistas. Transformarse en una bala que atraviese ese aire con el menor desgaste posible. Buzos de última generación, cascos de formas imposibles y calcetines aero forman parte del material habitual para minimizar el impacto de aire.
Por este motivo y para evitar cualquier tipo trampa, la Unión Ciclista Internacional (UCI) anunció inspecciones extraordinarias a la vestimenta de las corredoras. «Se prestará especial atención al cumplimiento del artículo 1.3.032 del reglamento de la UCI, relativo a los elementos no esenciales y a la ropa u otros artículos/accesorios que lleve un ciclista y que puedan alterar su morfología», advirtió la organización.
Debido a esta norma, las ciclistas tuvieron que presentarse ante los comisarios de carrera diez minutos antes de la salida para que inspeccionaran sus sujetadores. Algunos equipos mostraron su descontento con esta medida, pero la UCI ya lo había dejado claro que era una medida extraordinaria.