© canarias7.esMilitao, el mejor fichaje para su padrino
El central brasileño por fin estará a disposición del que hoy es su jefe dentro del vestuario, pero que también desempeñó el rol de padrino cuando llegó a Chamartín, en el verano de 2019. Curiosamente, Arbeloa ejercía entonces como embajador del Real Madrid, después de retirarse como futbolista en 2017, y acudió a la presentación del zaguero paulista en lugar de Emilio Butragueño, más habitual de este tipo de puestas en escena de jugadores dada su condición de representante institucional de la entidad.
El actual técnico blanco compareció junto al que hoy representa la última de sus buenas noticias después de unas semanas muy positivas para un equipo que parece enderezar el rumbo justo antes del tramo decisivo de la temporada. No mucho tiempo después, en 2020, Arbeloa cambiaría el traje por el chándal de faena para iniciar su carrera como entrenador en el equipo cadete del Real Madrid. Luego pasaría al primer juvenil hasta llegar al Castilla el pasado verano y ascender al primer equipo en enero, por las necesidades del guion derivadas del abrupto final de la era Xabi Alonso.
Mientras el de Salamanca construía paso a paso en La Fábrica su trayectoria como preparador, Militao se consolidaba como uno de los mejores centrales del mundo, bajo una condición de titular indiscutible en el equipo blanco que solo han discutido dos graves lesiones de rodilla en los últimos años. También dolencias musculares posiblemente asociadas, como la rotura en el bíceps femoral de la pierna izquierda que sufrió el pasado 7 de diciembre ante el Celta de Vigo en el Bernabéu.