© hoy.esMéxico se despide de la Copa del Mundo y baja el telón de su fiesta inolvidable
Un reconocimiento que en la previa al partido inaugural contra Sudáfrica estaba fuera de cualquier cálculo, de hecho, el común de población estaba sumida en el negativismo y era frecuente la especulación de que el equipo de Javier 'Vasco' Aguirre podía tener problemas para avanzar de la primera fase.
Fueron cuatro semanas de un vértigo absoluto. El triunfo ante Sudáfrica inyecto una ilusión en las calles que, poco a poco, fueron tomadas por un frenesí mundialista que crecía a medida que la selección gaba sus partidos y llegaba a la cita contra Inglaterra sin recibir goles en contra.
El furor mundialista comenzó a derramarse en todos los ámbitos de la vida pública, donde el cambio de aire fue rotundo y se llegó al otro extremo: del pesimismo a la abierta manifestación de que México podía ser campeón del Mundo, como se coreaba en plazas y avenidas de todo el país en la noche posterior al triunfo frente a Ecuador.