© canarias7.esMeloni se la juega con el referéndum para reformar la Justicia italiana
Por si acaso, la mandataria italiana ha dejado claro que no piensa dimitir aunque fracase la votación. Pesa, no obstante, lo ocurrido en 2016, cuando el entonces primer ministro, Matteo Renzi, se vio obligado a dejar el cargo tras la debacle sufrida en la consulta constitucional para acabar con el bicameralismo perfecto y mejorar, en teoría, la gobernabilidad del país. Al igual que le ocurre ahora a Meloni, Renzi lideraba hace diez años las encuestas en intención de voto, pero aquel referéndum marcó su ocaso político.
La palabra la tienen los 51,4 millones de italianos llamados a las urnas, que permanecerán abiertas durante dos días. El lunes comenzará el escrutinio. La clave del resultado puede estar en la participación y, según vaticinan los sondeos, una afluencia baja, que no supere el 50% del electorado, podría beneficiar el 'no', mientras que el 'sí' ganaría si la consulta consigue movilizar a un mayor número de votantes.
Más allá de algunos versos sueltos en ambos bloques, la alianza de centro derecha que sostiene al Ejecutivo de Meloni ha hecho campaña a favor del 'sí', cuya victoria parecía clara hace un par de meses, pero la movilización a favor del 'no' de los partidos de la oposición de izquierdas, de figuras reconocidas de la sociedad civil y de las principales agrupaciones de magistrados podría tumbar el referéndum y provocar al mismo tiempo una crisis de gobierno.