© canarias7.esMejorar el Conejo Gigante de España desde un convento de clausura de Toledo
El conejo gigante de España fue reconocido internacionalmente en 1921, durante el Concurso Internacional de París, y la raza se desarrolló después como respuesta a la necesidad de mejorar su crecimiento para la cunicultura en corrales. Sin embargo, hoy esta raza autóctona está Incluida en el Catálogo Oficial de Razas de Ganado como amenazada y su cría en pureza se concentra en centros especializados que garantizan una producción cárnica de calidad.
Para asegurar su futuro, las monjas franciscanas de clausura del convento de San Antonio de Padua, en Toledo, están participando desde hace años en un proyecto de cría de esta especie de gran tamaño cuyo antepasado es el conejo gigante de Flandes. En la década de los 70 del siglo pasado le surgieron varios competidores comerciales: el conejo sintético y el híbrido, razas medias más pequeñas y con carne de peor calidad.
Fue hace 30 años cuando llegaron los primeros ejemplares de conejo gigante español a este convento. Fueron los padres de una de las monjas quienes les llevaron una pareja para criar. Más tarde se enteraron de que la raza estaba en peligro de extinción y se tomaron en serio su reproducción. Actualmente, las once monjas de clausura de este convento cuidan a 36 ejemplares adultos -20 hembras y 16 machos- y emplean cada año unos 6.000 euros en el proyecto. Además, envían ejemplares por toda España cuando se lo solicitan.