6Foto© larazon.esLunes Santo de barrio y de silencio
De nuevo el frío quiso ser protagonista en la noche del Lunes Santo con un sol por testigo pero con temperaturas que no pasaron de los dieciocho grados en la media tarde y con no más de ocho en los regresos de las cinco cofradías de la jornada de ayer.
Casi parejas fueron las salidas de las dos primeras cofradías del día, la de la Oración en el Huerto de los Olivos y la hermandad del Cristo del Trabajo. La primera en solicitar la venia en el palco de toma de horas, por delante de la basílica de la Virgen de las Angustias, fue la de la Oración de Nuestro Señor en el Huerto de los Olivos.
Había partido desde el convento de Comendadoras de Santiago a las cuatro y diez de la tarde.
Fue difícil salida para los nazarenos, camareras y costaleros por la cuesta que afrontan nada más abandonar el atrio del monasterio contemplativo donde el público arropaba a la cofradía de tal manera que resultaba complejo abrirse paso. Con la cruz de guía alzada, el Lunes Santo comenzaba a caminar desde el Realejo.