© laverdad.esLos héroes del vuelo 93 a Washington
El 11-S fue un atentado perfectamente organizado para sacudir los pilares de la nación estadounidense: los poderes económico, político y militar.
Dos de las aeronaves se estrellaron contra las Torres Gemelas de Nueva York, otra impactó en el lado oeste del Pentágono y la última no llegó a su destino gracias a personas como Donald Greene, cuyo hijo, Charlie, regresará hoy a Shanksville para asistir a los actos del 25 aniversario de aquel trágico día. Él tenía 10 años cuando su padre falleció en el vuelo 93 de United Airlines.
«Quienes estaban a bordo sacrificaron sus vidas para prevenir una catástrofe aún mayor», escribe en 'The New York Times'. Según las investigaciones, el aparato se dirigía probablemente a Washington con la intención de estrellarse contra el Capitolio.