© canarias7.esLa terapia mundialista de Gurrutxaga: «Con el humor hago las paces con el fútbol»
El actor ofrece un monólogo, a medio camino entre la autoayuda y la autoparodia, entre el humor y el drama, y se llama Zuhaitz Gurrutxaga. Quizá usted no se acuerde de él, pero este joven con pinta leve de 'hipster' -el bigotito perfilado, el Casio dorado en la muñeca- fue futbolista profesional. Jugó, de hecho, en la Real.
Incluso llegó a ser subcampeón, en aquella temporada 2002-2003, en la que los donostiarras estuvieron a punto de ganarle la liga al Real Madrid. 'Subcampeón' es el título del espectáculo.
También se llama así el libro en el que contó su historia: cómo una promesa del fútbol vasco, un central feroz que ascendió en Zubieta y en las inferiores de España, vio su carrera descarrilar por problemas de salud mental. Hoy se ríe de todo eso, pero a medias: no le apetece jugar ni una pachanga.