© hoy.es¿Pueden las redes sociales promover (o evitar) las conductas suicidas?
No extraña entonces que estudios como el de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos hayan correlacionado el uso frecuente de redes sociales con una mayor prevalencia del bullying, los sentimientos persistentes de tristeza y el riesgo de suicidio. En este sentido, el psicólogo sanitario José Antonio Tamayo explica que, si bien «la tecnología no es, por sí misma, la causa de las conductas suicidas, actúa como un catalizador de contextos psicológicos ya presentes».
«En jóvenes con mayor vulnerabilidad emocional –prosigue el profesional del centro madrileño Activa Psicología- el uso intensivo de dispositivos digitales puede incrementar la sobrecarga mental, la comparación social constante y la dificultad para desconectar del malestar. La exposición continuada a redes, a noticias negativas o a conversaciones cargadas de conflicto genera un clima de presión emocional difícil de gestionar. Además, la privación de sueño derivada del uso nocturno del móvil aumenta de forma significativa el riesgo de conductas impulsivas».
A lo anterior se suman aquellos contenidos en rrss que de algún modo normalizan o glorifican el suicidio y la autolesión, según el experto: «Las redes sociales tienen una enorme capacidad de moldear las normas de lo que se percibe como 'habitual'.