2Foto© hoy.esLa piscina de la identidad
Hay un cambio evidente en las formas. La comunicación política se ha deslizado hacia códigos más ligeros, más inmediatos y, en ocasiones, más frívolos. Eso introduce un elemento nuevo en la relación entre partidos, especialmente cuando comparten responsabilidades de gobierno. El riesgo es claro: banalizar la política puede erosionar su seriedad.
Pero también deja al descubierto un factor que durante años ha permanecido más contenido: el humano. Cabe preguntarse cómo habría reaccionado Andoni Ortuzar ante una iniciativa similar. Probablemente con otra broma. O con media sonrisa y un comentario medido. O con ambas cosas a la vez, que suele ser la especialidad de la casa.
Más allá del meme, lo relevante está en el fondo. La política vasca vive un reajuste de papeles cada vez más influenciada por la española. Durante décadas, el PNV ha disfrutado de una posición singular, con un trato en ocasiones cercano a lo reverencial. Al situarse en un plano de mayor igualdad con el resto de fuerzas, aparecen las fricciones. Y los chispazos.