© hoy.esLa movilidad busca su propio equilibrio: ni todo eléctrico ni todo combustión
Durante dos jornadas en Málaga, más de medio centenar de representantes institucionales, industriales y expertos internacionales pusieron en común una preocupación compartida: cómo reducir emisiones sin desmantelar uno de los pilares económicos de Europa ni limitar la libertad de movimiento.
El resultado es el llamado Manifiesto de Málaga, un documento que no rompe con las tesis de años anteriores, pero sí las matiza con un tono más realista y menos ideológico.El diagnóstico es claro. El automóvil sigue siendo el principal medio de transporte en Europa —más del 80% de los desplazamientos— y cualquier transformación que ignore este dato corre el riesgo de fracasar.
A partir de ahí, el foro plantea una transición «ordenada y pragmática», donde la tecnología no sea un dogma, sino una herramienta.