© hoy.esLa Casa Blanca pide a Moscú que libere a un exmarine estadounidense enfermo y preso en Rusia
«No parece que esté recibiendo la atención que necesita, y estamos muy preocupados por su vida y su seguridad», ha dicho Elizabeth Richards, directora de defensa e investigación de rehenes en la Fundación Foley, un grupo que ha seguido de cerca el caso. La madre de Gilman denunció que el centro médico donde se encuentra le prohibió visitarlo aunque tiene una orden judicial que se lo permite. Los funcionarios consulares estadounidenses también denunciaron que antes se les autorizaba para ir a verlo, pero que ahora ni a ellos ni a su abogado ruso se les da ese derecho.
«Tengo más miedo por mi hermano que nunca desde que empezó esta horrible pesadilla», declaró Lexie Hudson, hermana de Gilman. «Me preocupa no volver a verlo si los rusos no lo liberan. Me preocupa que pueda morir», citan agencias de noticias como Reuters.
El exmarine fue detenido en 2022 tras causar problemas en un tren ruso lleno de viajeros en estado de embriaguez. Cuando se le expulsó del vagón agredió a un policía en la estación de Voronezh, en la Rusia europea. Ya en prisión, las autoridades penales le acusan de haber provocado cinco peleas con los agentes penitenciarios rusos y golpear a un investigador.