© hoy.esJódar y Mérida abrillantan el futuro del tenis español
Mérida, que viene de muchos años de pelear en los escalones más bajos del tenis y que en un año ha ascendido 200 puestos en el ránking, irrumpió en Bucarest desde la fase previa y salvando cuatro puntos por el camino se plantó en la final ante un mucho más favorito Mariano Navone. Pese a levantar un set en contra y tener una ventaja de 3-1 en el tercero, el madrileño sucumbió con muchos honores.
«Llevo toda la semana con un hematoma en el abdominal y un dolor que no ha sido rotura por milímetros», explicó en redes sociales para justificar su ausencia en el Challenger de Madrid que comienza esta semana. La gesta de Mérida tiene aún más mérito si se tiene en cuenta que esta era solo su segunda experiencia en un cuadro final de un torneo ATP. Jugó el pasado Masters 1000 de Indian Wells, donde superó la fase previa y perdió en primera ronda contra un Alex Michelsen que le sacaba 100 puestos en el ránking.
A sus 21 años, Mérida explotó el año pasado, cuando comenzó la temporada luchando por entrar entre los 300 primeros y acabó al borde de estar top 150. Ganó un Challenger en Pozoblanco, hizo final en otro y tres semifinales. En este 2026 ha subido la apuesta.