2Foto© larazon.esIrán recluta a niños de 12 años para patrullar las calles de Teherán
Los ayatolás utilizan el sistema educativo para identificar a los menores más influenciables y reclutarlos. En las escuelas, los niños iraníes aprenden a ensamblar armas y les instruyen tácticas de vigilancia urbana con la intención de prepararles para que se incorporen a las filas del Basij. Esta milicia paramilitar juvenil es el brazo armado del Gobierno en las calles, con ella mantienen el control sobre la ciudadanía y sofocan cualquier intento de insurrección.
Para la República Islámica, la inexperiencia de los menores no es un inconveniente, de hecho los jóvenes armados son especialmente útiles para la disuasión. Las milicias de la resistencia evitan atacar y asesinar a niños, por lo que se ven paralizados al enfrentarse a ellos. La presencia de los menores evita en muchas ocasiones que la oposición asalte estos puestos y el régimen los emplea como 'escudos morales' para proteger objetivos estratégicos.
En este sentido, el Basij ha sufrido numerosas bajas desde el inicio de la ofensiva estadounidense e israelí. Los servicios de Inteligencia extranjeros han ejecutado operaciones muy precisas para debilitar a esta organización y promover una sublevación ciudadana. Un ataque el 17 de marzo eliminó su máximo dirigente, Gholamreza Soleimani, además de acabar con el número dos y otros 300 oficiales. En un solo día, la organización perdió a sus estrategas más veteranos y las patrullas se quedaron sin una cadena de mando clara.