© canarias7.esEspaña y México, historia de un deshielo
La frase recorrió el Océano Atlántico de una orilla a otra como un calambre. «Hubo mucho abuso» y «controversias éticas» durante la Conquista deAmérica. No fue un desliz verbal de Felipe VI, sino una maniobra diplomática cuidadosamente orquestada, un guiño para tratar de desbloquear una relación que lleva siete años metida en el congelador: la de España y México.
Desde la llegada a la presidencia de Andrés Manuel López Obrador, en 2018, la reclamación a la monarquía y al Gobierno españoles para que reconozcan oficialmente los «agravios cometidos a partir de 1521», cuando se produjo la caída de Tenochtitlán, la gran capital del imperio mexica, a manos de Hernán Cortes, se ha convertido en el mayor obstáculo para la normalización de los vínculos entre ambas naciones.
Casi 500 años después de aquél episodio histórico, el 1 de marzo de 2019, López Obrador envió una misiva dirigida al papa Francisco y otra a Felipe VI. El pontífice respondió pidiendo «perdón» por los «abusos» cometidos por la Iglesia Católica durante la colonización de América.