© hoy.esEspaña juega como quiere: los gráficos que explican la imponente victoria ante Francia
En las vitrinas de la memoria futbolística reciente de España brillaban las semifinales contra Rusia en la Eurocopa de 2008 (3-0) y frente a Alemania dos años después, en el Mundial de 2010 (1-0). Ahora es una más. La selección encontró su mejor versión contra Francia que quedó anulada el día de su fiesta nacional (0-2) y selló su billete a la segunda final mundialista de su historia. Un inocente penalti de Digne sobre Lamine permitió a Oyarzabal inaugurar el marcador en el 22'. Ya en la segunda, Pedro Porro culminó una brillante combinación con Olmo para conquistar el encuentro.
Ambas selecciones salieron al terreno de juego con el mismo esquema: un 4-2-3-1. España, de nuevo con Fabián en el once, salió a tener la posesión de balón. Francia, con las novedades de Tchouamení y Barcola, a presionar la salida de balón sobre el propio Unai Simón.
La selección de Luis de la Fuente se vio sorprendida, cometió imprecisiones en campo propio (hasta 19 posesiones perdidas en la primera parte, según datos de Opta) y se vio obligada a jugar en largo en varias ocasiones que terminaron en pérdidas: solo 6 de 22 pases largos fueron precisos en los primeros 45 minutos.