© canarias7.esEl Tribunal de Cuentas ve «barreras técnicas» en la UE para lograr autodefenderse en 2030
En un informe, los auditores han señalado entre los principales obstáculos el atasco que arrastra la industria europea de defensa tras años de inversión insuficiente, la dependencia de proveedores de fuera de la UE, así como las dificultades para coordinar las inversiones de los Estados miembro, que amenazan con perpetuar la fragmentación y las carencias en capacidades militares.
El gasto, en todo caso, se ha disparado. El TCE ha constatado que el gasto combinado de los Veintisiete aumentó un 78,6% entre 2020 y 2025, mientras que sus presupuestos anuales de defensa pasaron de 262.000 millones de euros en 2022 a 343.000 millones en 2024 y se espera que alcancen los 454.000 millones este año.
El tribunal advierte, sin embargo, de que gastar mucho más no equivale automáticamente a tener más capacidades militares: la inflación específica del sector, que suele superar a la general, los largos plazos de fabricación y la escasez de materiales, componentes esenciales y personal cualificado impiden que el dinero asignado llegue a traducirse en capacidad operativa.