© canarias7.esEl Tour aúpa a Schmid en otra etapa a 50 por hora
Volvía el Tour a Belfort, puerta de entrada a los Vosgos y muy cercano a la frontera con Alemania y Suiza. Era la jornada más larga de toda la edición. 205 kilómetros y dos puertos, en especial, el histórico Ballon de Alsacia. «Es rara», dibujó Pogacar, que se dedicó a tachar otro día camino de París. Dio libertad a sus gregarios Wellens y McNulty para que buscaran la victoria. Sin embargo, fue el Jayco el que mejor movió sus piezas. Ben O'Connor, Michael Matthews y Luke Plapp se implicaron para que el suizo se quitara un peso de encima.
Schmid sabe lo que es quedarse con la miel en los labios. Ha sido segundo en una etapa del Giro de Italia, en dos de la Vuelta a España y en otra del Tour de Francia. El año pasado, en una jornada similar, Jonas Abrahamsen le superó en el sprint final de Toulouse.
«Se me pasó por la cabeza muchas veces», contó mientras iba hacia la meta con Harold Tejada, el 'supermán laboyano', un valle colombiano en el que está Pitalito, de donde su madre fue alcaldesa. Más escalador que rodador. Un buen cliente. «Lancé el sprint un poco tarde, y durante los primeros 50 metros pensé: 'quizás sea lo mismo que el año pasado'».