© canarias7.esEl crimen de Álex: ¿Un arrebato de locura, un móvil machista o encubrir a un familiar?
Podría parecer que con la confesión del presunto homicida la muerte de Álex, el pequeño de trece años asesinado a cuchilladas en el domicilio de su amigo en Sueca, la investigación sería sencilla, pero el crimen del menor tiene más oscuros que claros y el móvil del mismo –que habitualmente es intrascendente a nivel judicial– se presenta como imprescindible para que los investigadores del grupo de Homicidios de la Guardia Civil y del equipo de Policía Judicial de Almussafes establezcan qué ocurrió realmente en este inmueble de la calle Trinquet Vell de Sueca la tarde del pasado sábado 24 de enero.
Todas las fuentes consultadas por este periódico describen a J. F., el detenido de 48 años, como una persona tranquila, «con una paciencia absoluta», y que nunca se ha mostrado violento en público. De ahí que no se expliquen qué pudo pasarle por la cabeza para acabar con la vida del amigo de su propio hijo, ambos de trece años.
Será clave el examen de los médicos forenses de la Unidad de Psiquiatría del Instituto de Medicina Legal de Valencia para conocer el estado mental del detenido y si como se baraja, y él mismo pretende sostener, sufrió un arrebato por cuestiones que solo él sabe y que no ha querido compartir por el momento con los investigadores.