2Foto© larazon.esCondenada en Alemania a 13 años de prisión la última terrorista de la Banda Baader-Meinhof
Klette, de 67 años, ha sido finalmente condenada por una serie de robos armados, secuestros, extorsiones, violaciones de la ley de armas e intentos de asesinato cometidos entre 1999 y 2016, cuando se ocultaba en la clandestinidad. La Fiscalía había solicitado 15 años, mientras que la defensa reclamaba la absolución, alegando falta de pruebas. El tribunal, sin embargo, consideró acreditado que Klette actuó junto a Burkhard Garweg y Ernst-Volker Staub, también antiguos miembros de la RAF, ambos aún prófugos y posiblemente muertos, según algunas fuentes.
Tras pasar a la clandestinidad en 1990, logró vivir durante más de treinta años bajo identidades falsas, principalmente como «Claudia Ivone», en el barrio berlinés de Kreuzberg. Allí llevaba una vida aparentemente normal: asistía a clases de capoeira, participaba en eventos culturales, viajaba con frecuencia al extranjero y mantenía un círculo social que nunca sospechó o nunca reveló su verdadera identidad.
Su detención, el 26 de febrero de 2024, fue casi cinematográfica. La policía irrumpió en su apartamento tras recibir una pista y encontró allí todo un arsenal: un Kalashnikov, varias pistolas (Walther P5, HK P7), una granada PG7L, inhibidores de señal, documentación falsa, pelucas, oro y 240.000 euros en efectivo. También hallaron una panzerfaust, arma antitanque alemana de un solo uso utilizada en la II Guerra Mundial, lo que confirmó las sospechas de los fiscales sobre su disposición a seguir utilizando la violencia.