© ideal.esCómo evitar que te roben la alegría: guía para 'alargar' el entusiasmo y ahuyentar a los 'vampiros'
Desde la psicología se proponen enseñarnos a crear una reserva de alegrías a la que recurrir para hacer frente al estrés y los golpes de la vida, grandes y pequeños. Y no solo eso, también a prolongar su estela todo lo posible. ¿Por qué? Porque los pensamientos positivos son la mejor defensa contra los negativos. Estos últimos los tenemos todos, y no se trata de ser más o menos optimistas –eso solo cambia la proporción–, es que, como animales que somos, hemos desarrollado la propensión a prestar atención a las señales negativas del entorno como mecanismo de defensa...
¿Cómo luchar entonces contra eso? Hay que atarlos en corto y, sobre todo, compensarlos con esas alegrías 'alargadas'. «Los seres humanos sufrimos una lacra llamada adaptación hedonista.
Tendemos a acostumbrarnos tan rápido a lo nuevo y a lo bueno que, al poco, deja de ser gratificante», indica Andrés Pascual, director del Programa Executive en Chief Happiness Officer de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) y autor de 'El poder del entusiasmo'. Pero aún hay algo peor, indica el experto, también normalizamos las situaciones que nos provocan malestar.