© canarias7.esBurnham asume el liderazgo del laborismo británico «con un plan para batir a la nueva derecha»
Sabe que no resultará fácil. Reform UK, con el populista Nigel Farage a la cabeza, sube peldaños en unas encuestas en las que los laboristas han ido cayendo, lento pero constantemente, en los dos años que Starmer ha gobernado el país. «La gente está deseosa de ver una nueva forma de hacer política», ha afirmado Burnham, señalando también que es «la última oportunidad para el cambio» del Partido Laborista. Ya no hay margen de error.
Si quiere tener opciones de continuar ocupando el 10 de Downing Street, Burnham ha advertido a la formación progresista de que debe mantenerse unida. Porque sus rivales aprovecharán cualquier fisura para provocar una hemorragia imparable. «En primer lugar, trabajaré incansablemente para construir una cultura de unidad, porque el cambio empieza con nosotros. No venceremos a la nueva derecha británica si nos dejamos llevar por las luchas internas y caminamos en direcciones opuestas. Eso sería un error», ha sentenciado frente a sus correligionarios en la sede londinense.
Y ante las críticas de que se ha centrado demasiado en gobernar para el norte de Gran Bretaña, Burnham ha prometido predicar con el ejemplo y buscar también la unidad entre todos los ciudadanos de las islas.«Este es el momento de hablar en nombre de todo el país y unir a la gente en una causa común», dijo. «Me encanta cada rincón del país, todos sus acentos, sus diferentes tradiciones y algunos de sus clubes de fútbol. Pero también creo que pueden ser mucho más de lo que son», ha comentado en tono más ligero, asegurando que solo priorizará el bienestar del conjunto.