
Bildu muestra su voluntad de mantener su apoyo a Sánchez para evitar la llegada de la «extrema derecha»
La formación soberanista afronta este otoño con la intención de implementar la hoja de ruta que salió del congreso celebrado en febrero en Pamplona, una estrategia que ahonda en la línea de los últimos años. Mostrar una imagen posibilista, mientras los grandes objetivos ideológicos se dejan a un lado. No se aparcan, se intenta lograr avances, pero sin forzar y sin quebrar esa búsqueda de la centralidad.
Unos meses en los que, según ha recalcado Otegi en una rueda de prensa celebrada tras reunirse la mesa política, EH Bildu buscará «navegar en este mar un poco confuso». En el calendario aparecen dos citas: la conferencia política que se celebrará el 20 de septiembre, sólo dos días después del Pleno de Política General, y la ya tradicional manifestación con mensaje soberanista que suele convocar EH Bildu los últimos otoños. En este caso, será el 22 de noviembre.
La coalición soberanista juega en dos planos. Uno en Madrid y otro en Euskadi. En lo que se refiere a la política vasca, quiere reforzar su papel como alternativa al PNV. Y ahí es donde Otegi ha respondido de forma implícita a la oferta lanzada el jueves por Pradales en el Consejo de Gobierno celebrado en el Palacio de Miramar.