© ideal.esAsí se gestó la operación contra Irán: el aviso de la CIA, una app de oración hackeada y el dron Lucas
La República Islámica se ha cuidado siempre de proteger a su máximo líder, encarnado desde hace 37 años por Alí Jamenei. Pero esta vez su red de seguridad falló. La intervención de la CIA resultó crucial para que el ayatolá -que en un primer momento se dijo desde Teherán que se hallaba en «un lugar seguro»- no saliera de la operación 'Furia épica' con vida. La Inteligencia estadounidense, según cuenta el diario 'The New York Times', tuvo conocimiento de que el sábado por la mañana se iba a celebrar una reunión en la capital iraní con la presencia del dirigente. Era la ocasión perfecta.
Agentes de la CIA llevaban meses detrás de Jamenei, de quien sabían sus lugares de residencia y sus costumbres. Un cerco cada vez más estrecho al ayatolá de 86 años que les permitió descubrir la cita programada para el 28 de febrero «en un complejo inmobiliario perteneciente a las autoridades iraníes en el corazón de Teherán».
«Más importante aún, la agencia se enteró de que el Líder Supremo debía estar presente», han explicado fuentes cercanas a la operación a 'The New York Times'. EE UU compartió la información con Israel, y ambos países decidieron ajustar el calendario del ataque ya que el plan inicial contemplaba que fuera nocturno.