2Foto© hoy.esAcusan a un chapuzas de fingir ser constructor y hacer una casa inhabitable en Granada
La caída en desgracia del procesado comenzó a gestarse en agosto de 2020. Por aquel entonces, firmó un contrato para levantar una casa en la localidad de Pinos Puente. El precio pactado entre el encausado y el cliente fue de 27.000 euros con una entrada inicial de 13.500 que el comprador pagó a tocateja.
Según informa Ideal, la víctima creía que había confiado el encargo a un promotor solvente y con los medios materiales y humanos suficientes para construir el inmueble. No era así. La versión de los hechos elaborada por el ministerio público explica que el inculpado se había comprometido a ejecutar una obra que excedía de sus capacidades. Detrás de él no había nada ni nadie. Estaba solo. El resultado fue un engendro de la edificación imposible de habitar.
En este sentido, un estudio técnico determinó que la única solución era derruir la construcción. «El acusado desplegó una apariencia de actividad en la propiedad (del perjudicado) a todas luces inútil para su finalidad, al ser ejecutada con total imperfección. Por informe pericial elaborado a instancia del querellante, el facultativo comprobó el estado de lo ejecutado, concluyendo que su destino era la demolición antes de poder reformar lo mal elaborado», recuerda la fiscalía la opinión del experto.