3Foto© canarias7.esVictoria de Leknessund tributo al trabajo en equipo y a Harald V, rey de Noruega
Andreas Leknessund se seca las lágrimas en la línea de meta. Solloza por él. Por la victoria que llevaba 27 años buscando y casi un lustro mereciendo. Cuatro veces segundo en el Giro. Elevó los brazos al llegar a la cima de Aramón-Valdelinares, y se llevó las manos a la cabeza. La jornada les salió redonda. Un tributo al buen trabajo en equipo y a su rey.
Harald V prometió seguir en el trono hasta la muerte. No abdicar, salvo que la salud lo requiriese. Una actitud que también sigue el conjunto noruego, el que mejor aprovecha la fortaleza de un grupo unido frente a la presunta superioridad individual de otros conjuntos. Los recursos son los que son dentro de una plantilla íntegramente escandinava. Con solo noruegos y daneses, en La Vuelta a España han culminado su primer año en el World Tour con victoria en el Giro de Italia, el Tour de Francia (más dos días con el maillot amarillo) y ahora en la ronda nacional.
A Leknessund llega enseguida a abrazarle Tobias Johannessen. Su líder, pero ante todo su compañero. El que le permitió ganar una ventaja de 40 segundos sobre el resto de fugados, Van Aert y Lutsenko, para luego aprovecharle en la agonía de los dos kilómetros finales de una etapa en constante ascensión. Su compatriota trabajó como revisor, controlando que nadie se le acercara, que nadie pusiera en riesgo el homenaje prometido. «Hoy cabalgamos un poco inspirados por él, queremos honrarlo de la mejor manera posible, haciendo todo lo que esté a nuestro alcance», aseguró Johannessen en Vall d'Alba.