© hoy.esUn papiro chamuscado para la IA
Quemados y carbonizados, fue un agricultor italiano del siglo XVIII el que los halló bajo el barro y la ceniza de una villa que al parecer perteneció al suegro de Julio César. Formaban parte de la única gran biblioteca de la antigüedad clásica que ha sobrevivido hasta nuestros días, pero sus condiciones dejaban mucho que desear.
Son rollos muy frágiles, que han ido dañándose a medida que los investigadores trataban de desenrollarlos para acceder a sus contenidos. Habían probado de todo: desde el uso de pesos, hasta diversos productos químicos, pero los intentos a lo largo de los años no solo los dañaron sino que redujeron su tamaño.
Y es ahí donde entran en acción Brent Seales, profesor de Informática en la Universidad de Kentucky, y los emprendedores Nat Friedman y Daniel Gross, que en 2023 lanzaron el programa Vesuvius Challenge para animar a investigadores de todo el mundo a arrojar luz sobre los escritos. ¿Cómo? Desenrollándolos y descodificándolos virtualmente.