© ideal.esTerrae: Cuando la cocina es la última luz del pueblo
El foro reúne durante tres días a hosteleros que han decidido levantar sus restaurantes lejos de las capitales, en territorios donde a veces faltan manos, proveedores o clientes. A cambio gozan de una conexión con el paisaje que seguro envidian sus colegas urbanitas.
El programa —que comenzó ayer con una degustación popular que repartió más de 6000 raciones— alterna ponencias, conversaciones y visitas a explotaciones agrícolas en diversos puntos de la isla, además de un homenaje a una leyenda de los fogones que ha trabajado durante más de cincuenta años en el mismo caserío donde nació: Hilario Arbelaitz.
El chef del mítico Zuberoa recibió, ante un auditorio puesto en pie, un premio Terrae que en años anteriores ha distinguido a figuras de escala internacional como Leonor Espinosa o Gastón Acurio. «La cocina tradicional es la verdadera riqueza de un pueblo», decía emocionado un cocinero que supo «evolucionar a partir del legado de la madre» hasta convertir su casa en una mesa de culto.