© canarias7.esSolo tres de los 56 ministros siguen junto al presidente desde su llegada al poder en 2018
La metamorfosis del Gobierno de Sánchez no ha respondido siempre a un único patrón, sino a una estrategia en la que el Consejo de Ministros ha funcionado tanto de cantera institucional, impulsando a algunos ministros a otros organismos como el Banco de España o la Comisión Europea, como de tablero electoral, empujando a algunos cargos socialistas como la saliente Montero a encabezar campañas en sus territorios de orien.
Mientras perfiles de acreditado peso técnico como Nadia Calviño o Teresa Ribera han saltado a las ligas internacionales del BEI en Luxemburgo y de la Comisión Europea en Bruselas, otros activos políticos como Salvador Illa, Pilar Alegría o Reyes Maroto han sido enviados a pugnar por el poder en comunidades o ayuntamientos.
De los distintos ejecutivos de Sánchez –el solitario, con Podemos y con Sumar–, solo Robles (Defensa), Marlaska (Interior) y Planas (Agricultura) aguantan las turbulencias en el banquillo.