2Foto© canarias7.es¿Puede mi terapeuta llevarme al borde de un barranco? Analizamos la terapia de los Andic
Sea como fuere, la constatación de nuestra mortalidad («el hombre, abandonado a su suerte, es un ser-para-la-muerte», nos comunica Martin Heidegger) nos sitúa en el deseo de saber, o séase, en la filosofía. No en vano, nuestra reflexión comienza con las palabras del maestro de Platón en su 'Fedón o de la inmortalidad del alma' acerca de esa «cesación de un fenómeno».
La gente de a pie también ha de hablar sobre nuestra finitud, pues es a través de ella como podemos llegar a saber del sentido y finalidad de nuestra existencia.
Solemos pensar que quien muere es el otro (alteridad), pero recuerden esta locución latina: 'Memento mori' (recuerda que morirás). Moriremos todos y todas, pero no saber cuándo llegará nuestra 'exitus vitae' confiere sentido a nuestras vidas.