© ideal.es«Nunca había vivido una película que creciera tanto y ha sido un poco incómodo»
«Estamos muy felices y ha sido muy bonito celebrarlo en Barcelona porque buena parte del equipo ha venido hasta aquí», señalaba la cineasta. «Desde que nació el proyecto, sentíamos que era una propuesta arriesgada, que buscaba una conversación adulta y reflexiva, y, claro, llegar hasta aquí y de repente recibir todo este cariño de los compañeros ha sido muy especial», explicaba. Tiene razón.
Pocos podían imaginar que el terremoto emocional que provoca Ainara (Blanca Soroa) en su familia cuando les anuncia que quiere encaminar sus pasos hacia Dios y convertirse en monja iba, no solo a convertirse en una de las historias más interesantes del año, sino que iba a resultar una propuesta perfecta para la taquilla.
El secreto es un guion escrito con precisión de cirujano para que el espectador perciba que es su postura al respecto la que se tiene en cuenta. Es la razón también por la que a menudo la cinta se ha utilizado como arma arrojadiza en la cansina guerra cultural. Cabía preguntar a la directora y guionista de la ficción si este uso torticero le ha llegado a provocar miedo.